El pueblo de Ucareo pertenece al estado de Michoacán. Lugar rico en historia y cultura. Su pasado se remonta propiamente a la época tarasca.

A continuación presento una síntesis histórica sobre los purépechas. Espero y la abracen con voracidad y entusiasmo.

 

 

 

Los Purépecha fueron el pueblo más tardío que se asentó en la zona Occidente, es decir, en el actual estado de Michoacán, en los alrededores del lago de Pátzcuaro.

Era el pueblo más conocido en Occidente, puesto que dominaba todo el territorio hasta la llegada de los españoles. Pero a pesar de su gran importancia e incidencia como grande cultura, siguen sin resolverse algunos de sus problemas tales como su origen étnico y su filiación lingüística.

Michoacán significa propiamente “lugar de pescado”, o bien, “lugar de pescadores”. En principio, el vocablo “tarasco”, con el que muchas veces se le denomina a esta cultura, está mal empleado, pues se trata de un gentilicio que proviene del término “tarascue”, cuyo significado es yerno. Los indígenas dieron ese nombre a los conquistadores españoles por haberles entregado a sus hijas, y con ello los convirtieron en sus yernos. De allí que el nombre más adecuado sería el de purépecha.

Hacia el año 1200 d. C., llegan a Michoacán los purépechas, procedentes probablemente de Sudamérica, ya que su lengua no pertenece a ninguno de los troncos lingüísticos de Mesoamérica, pero en cambio, sí muestra semejanzas fonéticas con lenguas de América del Sur.

La “Relación de Michoacán” describe a este pueblo como chichimecas bárbaros, cazadores que llegaron guiados por un personaje llamado Ticátame. También los purépechas se decían, como los mexicas, haber sido elegidos y guiados por su dios Curicaveri.

Según las fuentes documentales, los purépechas fundaron Pátzcuaro, donde nacieron los hermanos Veáspani y Puácame, dueños de un gran territorio. Ellos, fuertes y poderosos, provocaron la ira de Curicatén, el señor de las ciudades que se asentaban en Zarácuaro y Pacandan, en el lago de Pátzcuaro, por haber robado una mujer de sus dominios con la que Puácame tuvo un hijo llamado Tariácuri.

 

Tariácuri (cuyo nombre significa “sacerdote del viento”) fue educado bajo estrictas reglas religiosas. Este sacerdote destacó por haberle dado forma al reino tarasco. Pese a que sus primos conspiraban en su contra y se aliaban con sus enemigos, Tariácuri los vendió y dueño del gran territorio, se proclamó rey de Michoacán. Se trata de un héroe equiparable a Quetzalcoatl de los toltecas. A la muerte de Tariácuri el reino tarasco fue dividido en tres. También fue el momento en que se iniciaron las guerras de conquista de los pueblos aledaños. De allí que se establecieron tres capitales: la primera fue Pátzcuaro (lugar de pescado), la segunda Ihuatzio (lugar de coyotes) y, la tercera, Tzintzuntzan (lugar de colibríes), en las orillas del lago de Pátzcuaro.

El inicio del poderío purépecha es paralelo al reino de Moctezuma I, rey de los mexicas. Los mexicas habían extendido su imperio en un vasto territorio y ambicionaban también la posesión de las tierras de los tarascos, no obstante, éstos se aliaron con los matlatzincas y vencieron a los mexicas; una vez terminada la guerra otorgaron como botín a los matlatzincas una porción de tierras, donde fundaron las tierras de Udameo y Charo.

Hacia 1450, Tzintzuntzan acaparó el poderío de la región. Entre los gobernantes destacados tenemos a Tzitzitpandacúare, quien realizó la mayor expansión del poderío tarasco; Zuangua era quien gobernaba a la llegada de los españoles y Tangaxoan II, su sucesor ofreció a los españoles la rendición. Cristóbal de Olid entró Tzintzuntzan un 25 julio de 1522. Más tarde, Beltrán Nuño de Guzmán llegó a la región purépecha buscando oro y al no obtenerlo, mandó matar a Catzontzin, el que sería el último gobernante purépecha y conquistó brutalmente el territorio.

 

Fuente: ÁVILA ALDAPA, Rosa Mayra, Los pueblos mesoamericanos, México D.F., Instituto Politécnico Nacional, 2002, págs. 169-177.

 

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