Ucareo es una comunidad enclavada en la sierra. Poblado de origen prehispánico que fue convertido en encomienda tras la Conquista, aunque en 1536 llegó a ser un pueblo sujeto a la Corona española. La evangelización del lugar corrió a cargo de los religiosos agustinos, quienes en 1555 edificaron un monasterio y lo convirtieron en la cabecera de la doctrina de Ucareo. Como tal, el pueblo siguió gozando de importancia política al grado de que en el terreno civil se constituyó como “república de indios”, hecho que le permitió establecer un Ayuntamiento. La jurisdicción territorial de la república de indios coincidió con la de la doctrina, por lo que los pueblos subalternos en ambos casos fueron Jeráhuaro, San Ildefonso, Puriatzícuaro, Uripitío, Curinhuato, Yurécuaro y Tziritzícuaro.

Con la independencia de la Nueva España y el consiguiente establecimiento del Imperio mexicano, Ucareo fue uno de los noventa y tres Ayuntamientos existentes en la Provincia de Michoacán. Su jurisdicción comprendió los pueblos de Jeráhuaro, San Ildefonso y Santiago Puriatzícuaro. En 1822, la población del territorio era de 2,420 almas, correspondiendo 1,279 habitantes a Ucareo; 426 a Jeráhuaro; 492 a San Ildefonso y 223 a Puriatzícuaro.

Tras el establecimiento, en 1825, del estado libre, soberano e independiente de Michoacán, la nueva división territorial tomó en cuenta la importancia política de los pueblos durante la Colonia, razón que le permitió a Ucareo convertirse en municipalidad al inaugurarse la vida republicana.

Tomado de:

Leonel Meza González, Ucareo. Historia de un Municipio, México 2010, pp. 21-22.